Simon Lévelt es una marca de tés y cafés fundada en Amsterdam en 1817, cuando el comerciante holandés de productos coloniales de mismo nombre abrió su primera tienda en la ciudad. Seis generaciones después, Simon Lévelt se ha consolidado como una empresa de productos torrefactos de ámbito internacional comprometida con el comercio justo y los derechos de los trabajadores en los países de origen, motivos por los cuales ha recibido numerosos premios.
 
Retail Cartelería Wallpapers
 
Para conmemorar su 200 aniversario, la marca ha abierto recientemente una tienda en la célebre calle Ferdinand Bolstraat (donde se encuentra, por ejemplo, la fábrica original de Heineken) para que los clientes puedan explorar sus productos y comprarlos en un espacio de retail diseñado para hacer las delicias de los amantes del té y el café.
 
Visual merchandising Decoración de interiores
 
El estudio Tchai, especializado en decoración de interiores y visual merchandising, ha sido el encargado diseñar la decoración del espacio eligiendo cuidadosamente los materiales para conseguir un equilibrio entre elementos duraderos y refinados. De esta forma encontramos que las estanterías y expositores son de madera pero cuentan con accesorios en latón para dar un aspecto más elegante. Esta combinación nos evoca a una visión orgánica de aquello que se vende y nos trae reminiscencias exóticas propias de los orígenes de la marca.
 
Wallpapers Rotulación Cajas de luz
 
Para orientar y estimular a los clientes potenciales también encontramos todo tipo de rotulación. Desde vinilo de corte negro con el logotipo de Simon Lévelt en las islas de producto, pasando por carteles retroiluminados que separan sus dos especialidades, hasta una caja de luz con la imagen de una trabajadora del té.
 
Rotulación Vinilo de corte Cartelería
 
Como punto focal de la tienda podemos ver un wallpaper impreso en la pared del fondo del local en el que se ve representada una planta de té a partir de una ilustración de gran formato. Todo ello conforma un ambiente atractivo que consigue crear una experiencia inmersiva para los clientes. Cabe destacar también la cartelería situada en el escaparate, imprescindible para invitar a los transeúntes a entrar.