The Room es un drama romántico de 2003 dirigido por Tommy Wiseau, una película aparentemente tan mala que se ha convertido en un film de culto, siendo una habitual en las proyecciones intersemanales de algunos cines, y no precisamente por su calidad. Según su entrada en Wikipedia, muchos críticos la han considerado una de las peores películas de la historia.
¿Cómo se puede anunciar la proyección de algo así? Pues lo más honestamente posible.
Adman Ricc Webb, director creativo de la agencia de publicidad 1000heads de Londres, ha diseñado una valla publicitaria para la proyección de la película en el cine Prince Charles el próximo mes de febrero. Y como puede verse, en ellas solamente aparecen las críticas más duras contra la película. Incluye perlas como “No te puedes ni imaginar lo terrible que es The Room” y “Confía en mí, esta es la peor película que verás en tu vida. Jamás.”
 
Agencia de publicidad Valla publicitaria Impresión digital gran formato 
 
Unos mensajes que, lejos de repeler a la gente, tienen altas posibilidades de acercarla y comprobar si es tan mala como anuncian.
La cartelera se encuentra actualmente en la estación de metro de Liverpool Street.
El anuncio es una forma divertida de promocionar el film pero a la vez tiene una segunda lectura crítica si pensamos en la situación inversa: todas aquellas malas películas que gracias a carteles llamativos y a un marketing engañoso triunfan en taquilla.
 
Marketing Carteles Anuncios impresos
 
“Cuando voy por Londres y veo algunos anuncios impresos, a menudo me pregunto quiénes son los idiotas que han dado el visto bueno a esas cosas”, dice Webb. “Para combatir esa frustración, decidí comenzar mis propios experimentos, creando ideas diseñadas para saltarse la política, la burocracia y las aprobaciones que habitualmente ahogan el proceso creativo y poder así mostrar a la gente lo que es posible con un poco de esfuerzo e imaginación.”
Por otro lado, el cine del Prince Charles está encantado con el anuncio. “Cuando Ricc nos lanzó su idea de una valla publicitaria sincera para The Room de Tommy Wiseau, nos encantó, pero nunca pensamos que realmente lograría llevarla a cabo”, afirma Paul Vickery, programador jefe de la sala. “Pero lo ha hecho, y aún no nos lo podemos creer. Me encantaría ver la cara de los viajeros cuando ven semejante cartelera por la mañana yendo al trabajo”.