Viajando por Asia y Europa uno puede darse cuenta de que el Soft Signage se ha vuelto muy popular. El paradigma de ello es Corea del sur, una región que, debido a su alta densidad de población y la competitividad del entorno empresarial, se ha convertido en el reino de la publicidad impresa a corto plazo.
En los últimos 10 años, en Corea del sur se han vendido unas 22.600 impresoras digitales de gran formato con un consumo aproximado de más de 500 toneladas de tinta y 62,5 millones de metros cuadrados de tela impresa cada año. Una cifras que permiten hacernos una idea de la magnitud de la industria gráfica. Pero no se trata de un caso aislado.
Cada año más empresas de más países van incorporando el Soft Signage como base de sus estrategias de publicidad impresa.

Publicidad Soft signage Textil impreso

¿Por qué el Soft Signage es cada vez más popular?

 
Este tipo de señalización flexible impresa ofrece una amplia variedad de aplicaciones que ayudan a los negocios a crecer y ser cada vez ser más rentables, y esto se debe en gran medida al ahorro en costes operativos y flujo de trabajo que ofrece.
Los soportes textiles impresos pueden instalarse y tener múltiples formas y funcionalidades tales como aéreos para grandes superficies comerciales o exposiciones; photocalls para eventos de todo tipo, marcos separadores de espacios e incluso pueden diseñarse para integrarse en marcos de aluminio, gracias a un perfil de goma, y dar lugar a retroiluminados.

Textil impreso Señalización impresa Impresión digital gran formato
A menudo también se fabrican para ser utilizados como elementos de comunicación en ferias y eventos ya que se pueden plegar en paquetes pequeños y ligeros que facilitan su transporte y tienen menos posibilidades de sufrir desperfectos y abolladuras que los signos rígidos o los soportes de pvc.
Estos tejidos tienen una superficie mate natural que evita los reflejos y en la que los colores se mantienen vivos e intensos.

Los elementos de Soft Signage son mucho más fáciles de aplicar e instalar que los soportes tradicionales fabricados en PVC. Por ejemplo, una lona de gran formato de PVC de 5×10 metros puede pesar alrededor de 25kg mientras que una de las mismas dimensiones fabricada en poliéster no llega a 5kg. Además, este tipo de textil genera menos residuos y se degrada más rápido que el PVC, por lo que su impacto ambiental es mínimo.
Si a esto le añadimos la durabilidad y resistencia que presentan a la intemperie frente a la erosión que sufre el pvc en altas y bajas temperaturas, nos encontramos con el producto de señalización para publicidad más versátil y fácil de usar del mercado.