El diseñador británico Morag Myerscough tuvo que cumplir con las regulaciones clínicas estrictas para llenar de wallpapers de colores las habitaciones del hospital infantil de Sheffield, en el norte de Inglaterra. Myerscough fue invitado por Artfelt, el programa de artes del  Children’s Hospital Charity’s, para diseñar los interiores de 46 habitaciones individuales y 6 habitaciones compartidas de la una nueva ala del hospital construida recientemente por Avanti Architects.
 

 
El objetivo era hacer que las habitaciones fuesen más cómodas y amables. Aunque pueda parecer tan simple como añadir color, el proceso de diseño no fue sencillo. Myerscough dio a algunas de las habitaciones un esquema de color más pálido para adaptarse a los niños con autismo u otras personas con intolerancia a los elementos llamativos. También consideró que no se tratara de un diseño demasiado infantil para que los niños más mayores también pudieran sentirse a gusto.
 

 
“Aunque las habitaciones están pensadas para niños, yo no quería que sean infantiles ya que alojarán a niños de diferentes grupos de edad”, dijo Myerscough. “También quería crear un sitio en el que los padres pudieran pasar tiempo de calidad con sus hijos”. Además, el ambiente hospitalario requiere que todo sea estéril y fácil de limpiar por lo Myerscough optó por trabajar con vinilo impreso mediante la tecnología Latex de HP.
 

 
Cada vez arquitectos y diseñadores son más sensibles respecto al uso que se va a dar a sus instalaciones y tienen en cuenta el estado emocional que estas generan sobre las personas que las habitan. En este caso se trata de transformar el espacio frío de un hospital en un lugar hogareño, pero conocemos casos similares como por ejemplo el del diseño de interiores de las casas de acogida de la fundación Ronald Mcdonald o el de una clínica de Taiwan que ha rediseñado su interiorismo para aliviar la sensación de temor que sienten muchos pacientes al visitar a estos especialistas.